La ortodoncia invisible ha cambiado por completo la forma en que los más pequeños viven un tratamiento de este tipo. Sin brackets metálicos, sin rozaduras y con una estética que no llama tanto la atención en el colegio, cada vez más familias optan por esta alternativa. Pero a todos los pacientes que nos preguntan por los alineadores invisibles, les tenemos que insistir en un punto concreto: para que funcione de verdad, hay que tener en cuenta una serie de recomendaciones que hemos recopilado en este nuevo artículo de nuestra clínica dental de Santiago de Compostela.
El niño tendrá que llevar los alineadores durante un tiempo determinado
Los alineadores invisibles hay que llevarlos puestos un mínimo de 22 horas al día. Solo se deberían retirar para comer, beber líquidos distintos al agua y cepillarse los dientes. Parece sencillo, pero en niños y adolescentes es el punto más crítico del tratamiento; por eso mismo, ya existen alineadores invisibles con indicadores de cumplimiento de uso. Si las marcas no desaparecen, el tiempo mínimo no se ha alcanzado y eso tiene una consecuencia directa: los dientes no se mueven según la planificación trazada en nuestra clínica dental de Santiago.
Con ortodoncia invisible, la higiene bucal debe ser impecable
Una de las grandes ventajas de la ortodoncia invisible en niños es que los alineadores son removibles, facilitando enormemente el cepillado. Pero precisamente por eso, no hay excusas para no cuidar la boca lo suficiente. Antes de volver a colocar el alineador, los dientes deben estar completamente limpios: si se introduce sobre restos de alimentos, se crea un ambiente ideal para la proliferación bacteriana y las caries. La ortodoncia invisible, por supuesto, también hay que limpiarla a diario con agua fría y un cepillo suave, sin pasta de dientes abrasiva que pueda rayarlos.
No saltarse las visitas de control con nuestros dentistas de Santiago
El seguimiento periódico en nuestra clínica dental de Santiago es parte esencial del tratamiento. Y es que comprobamos en cada revisión que los dientes están respondiendo según el plan digital diseñado antes de empezar, entregamos los nuevos alineadores y procedemos al ajuste de cualquier aspecto del protocolo si es necesario.
En Policlínica Dental Bahillo nos apoyamos en la planificación digital en 3D antes de iniciar el tratamiento, puesto que nos permite anticipar cada fase y que tanto el paciente como los padres puedan ver el resultado esperado desde el principio.
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Con estos tres pilares bien asentados —uso constante, higiene rigurosa y control de nuestros dentistas en Santiago— el tratamiento avanza de forma predecible y los resultados llegan en los plazos previstos.
¿Está valorando la posibilidad de apostar por una ortodoncia invisible para un niño? Ya ha visto que se lo ponemos tremendamente fácil: pida una cita con el equipo de Policlínica Dental Bahillo y nosotros nos ocuparemos de todo.